23/02/07

Babel, el límite de la pretención

Juan_siii_2 XAN GARCIA

Alejandro González Iñarritu intenta (y lo está logrando) con su película Babel vender la fórmula de historias paralelas que se encuentran en un punto, como lo hizo magistralmente en Amores Perros, añadiendo pinceladas y mensajitos de lo terrible y lo curioso que es el entramado de la globalización. Es la influencia que va a tener el próximo movimiento de mi peón en un pueblecito perdido de la Conchinchina. Sí, Alejandro, te hemos entendido, pero es que tu historia o tus historias estean hilavanadas a capricho y por los pelos, por ejemplo, la conexión de la historia de Japón con la de Marruecos es absolutamente risible ¿Me quieres decir qué coño hacía el padre de la japonesa muda cazando en las montañas de Marruecos con su uniforme de Panama Jack? Y además, pregunto ¿Caza en Marruecos? ¿Qué es lo que se caza en Marruecos a parte de hash? y ¿Qué hace una campesina marroquí muerta de hambre, de miseria y miedo con la foto del panama Jack japonés?... ya lo sé, tenía que encontrar un eslabón que uniera las dos historias y se le ocurrió lo del rifle... Absurdo y ridículo. Hay una regla principal que el guionista debe respetar siempre, porque si no es como si le falta a su madre, la regla de la coherencia consigo mismo: el guión debe ser coherente consigo mismo. Ejemplo, si matamos a un personaje en la primera escena y luego aparece a la mitad de la peli, el guionista tiene que encontrar la manera de explicar, vamos, de "resucitarlo", porque si no, las historia se cae como un castillito de naipes. Y esto de la coherencia y el respeto de ciertas reglas va, por supuesto para el guionista Guillermo Arriaga. Como se dice en México, eso no se vale, güey, ¡por lo menos avisa! Así, apagamos la neurona que nos queda sana, y lo dejamos pasar, porque somos cuates nomás.
Con Babel no se ha dicho nada ni para el cine ni para la filosofía ni para el dominó... Y si, con Babel han querido dar algún mensaje, el único que me ha llegado a mí es: No dejen a sus hijos con una niñera mexicana, porque se los va a llevar a cruzar la frontera a pasarlas en una fiesta bastante salvaje y luego sus rubios hijitos se quedarán como carne de buitres en el pinche desierto. Flaco favor el que les hace Iñarritu a su gente que vive en los USA. Y otra inquietud ¿Qué hace el niño bonito García Bernal entre toda esa banda de feos? ¿Era una imposición de los productores o simplemente para mantener el valor fashio metrosexual mexicano a niveles de meretriz?

Que no se me entienda mal, Iñarritu me parece un gran director y su Amores Perros es casi una obra maestra, pero esta Babel, con todo su pretencioso argumento trascendental y trascendentalista, me da cierto pudor, cierta vergüenza con daños a terceros. Daños colaterales por ser carne de Oscar.